Comprar una casa o un departamento en una decisión muy importante, debes considerar cuáles son las ventajas y desventajas para elegir la mejor opción. Considera la ubicación, el espacio, cercanía de los servicios y a partir de ello se puede saber que tipo de residencia es mejor.

Es recomendable considerar las zonas de acceso a la vivienda, la actividad económica, el tránsito cotidiano, los servicios con los que cuenta y el tiempo de traslado que haría hacia su trabajo o escuela.

A continuación, te presentamos algunas ventajas y desventajas:

Las casas son mejores para familias con niños porque en general son más grandes y tienen espacios al aire libre totalmente privados. Tendrás más libertad en una casa que en un departamento, porque podrás salir y entrar sin tener que cruzarte con nadie, ni esperar interminables ascensores.

Un departamento puede ser mejor para parejas jóvenes, estudiantes, solteros, personas mayores, todo aquel que lleva una vida ocupada y prefiere tener seguridad y confort en un mismo espacio, con buena ubicación.

Si bien suelen ser más chicos, podrás elegir la cantidad de habitaciones y comodidades que necesitas. En general, un departamento es más económico y más nuevo que una casa. Además, es una buena inversión porque los departamentos son muy elegidos para arrendar.

Lo malo, es que en general no tienen espacios al aire libre y puedes llegar a tener vecinos molestos. Por otro lado, no puedes hacer uso, en el momento que quieras, de los espacios comunes y tienes que cuidar de no molestar a los demás.

También se debe revisar las condiciones del inmueble, desde las instalaciones eléctricas, hidráulicas y de drenaje, así como cualquier daño físico que pudiera tener y que deberás reparar.

Al elegir una casa, no se paga mantenimiento ya que el propietario está a cargo. Mientras que, en un departamento, puede incluir vigilancia las 24 horas, zonas recreativas, albercas o algún club deportivo. No obstante, algunas cuotas de mantenimiento pueden llegar a ser muy elevadas.

Es una decisión muy importante y personal, sólo es cuestión de ver qué es lo que mejor va contigo. Recuerda que, si bien ahora prefieres una cosa, nada es definitivo, y más adelante podrás tramitar un crédito hipotecario para cambiarlo por otro tipo de vivienda.